Amauta,
así llamaban los antiguos peruanos a los sabios, a los maestros,
a las personas que como don Manassés Fernández Lancho
eran fuente inagotable de conocimiento, de lúcidos y preclaros
mensajes. Aquellos iluminados tuvieron un sitial de honor en esos
pasados tiempos. Su voz era escuchada, tomada en cuenta, respetada.
En nuestros días el título de Amauta lo confiere
el gobierno a quienes, de una u otra manera, a través de
su ejemplar trayectoria, sus aportes intelectuales y vasto saber,
son maestros de todas y todos los habitantes del Perú.
Hace pocos días un hombre notable, el Amauta Fernández
Lancho, cansado de gritar a viva voz sobre los graves problemas
ambientales que nos aquejan, decidió expresar su preocupación
y protesta con una huelga de hambre. A sus ochenta años
el valiente conservacionista llamó la atención así,
reclamando el cese de la agresión que sufre nuestra Reserva
Nacional de Paracas, único parque marino peruano y considerado
verdadera "Joya Ecológica del Pacífico".
Aquí sus inquietudes, sus opiniones y sus pesares por la
destrucción sistemática que se padece, como en Paracas,
a lo largo de toda la costa...
Hace ochenta años nació en Nazca, Ica, Manassés
Fernández Lancho. Con el correr del tiempo este compatriota
se convertiría en uno de los más lúcidos
conservacionistas y científicos de nuestro país.
Hoy es una de las principales voces "verdes" del Perú.
Voz, que en señal de protesta, se tornó en doloroso
silencio, en una valiente actitud que lo llevó a asumir
una huelga de hambre. La primera huelga de hambre "ecologista"
de la que se tiene referencia.
OFRENDA POR LA VIDA
El pasado lunes diez de febrero tan ilustre especialista inició
su sacrificio. Ningún alimento logró traspasar la
barrera de sus entristecidos labios. Su consigna era morir clamando
por la vida. Dos días después debió ser internado
en una clínica local, para ser tratado por un severo caso
de deshidratación.
¿Qué afán lo llevó a tal extremo?
Pues... ¡Los estragos ambientales que padece nuestra costa;
El sistemático crimen ecológico que se perpetra,
día a día, a todo lo largo de nuestro litoral en
nombre de la "modernidad", la "recreación"
y el "progreso" ¿Por qué escogió
esta fecha? Nada más y nada menos porque en Paracas, una
bahía que agoniza, que muere asfixiada día a día
por la creciente contaminación, derivada principalmente
de las fábricas de harina de pescado, se decidió
realizar... ¡un campeonato de motonáutica!
DEPORTE QUE DESTRUYE
En los alrededores de esta zona de nidificación de diversas
aves acuáticas, como pingüinos, guanayes y otras especies
guaneras; en este paraje de descanso de aves migratorias, que
vuelan desde los más diversos puntos del continente; en
tiempo de reproducción de especies de mamíferos
marinos como los hermosos lobos de mar: se decide realizar un
campeonato de... ¡motonáutica!. Detrás de
esta iniciativa parecería estar el interés de un
importador de tales vehículos marinos, a saber vinculado
además, a un "denuncio" de franja litoral en
una zona de reconocida influencia sobre la Reserva Nacional de
Paracas.
La motonáutica es un pasatiempo poco acorde con las tendencias
"verdes" que debieran propiciarse en los alrededores
de nuestras áreas protegidas. Las motonaves, además
de ser extremadamente peligrosas para sus ocupantes, resultan
verdaderas máquinas contaminantes. Ruidos insoportables,
humos y rastros de combustible son algunos de los "recuerdos"
de tales competencias. Promoción de un deporte nada "ecológico",
en una zona de vital importancia para la supervivencia de distintas
especies. Descabellado ¿no?. Es como propiciar un Emotocross
en Machu Picchu. El asunto resulta, patético. No se puede
olvidar que esas aguas estaban de luto. Recordemos que hace poco
más de una semana perdieron allí la vida, dos jóvenes
vinculados a la fotografía y la cultura: Luis Felipe Cueto
y Eduardo González Navarro.
PALABRAS DE SABIO
Ya casi repuesto de su temeraria acción (considerando
su historial médico con dos infartos al corazón)
el Amauta Fernández Lancho se encuentra entre los suyos.
Estos días recuerda especialmente a su gran amigo e inspirador,
don Felipe Benavides Barreda, quien el próximo viernes
21 de febrero, cumple seis años de haber partido de este
mundo que tanto amó y supo defender, desde todas las esferas.
Delgado, con los ojos tristes, don Manassés es enfático
cuando nos dice: "Siento vergüenza por la manera cómo
se ha venido destruyendo a Paracas, la única reserva marina
del país. Es insoportable ver cómo el mar aledaño
es contaminado y expoliado".
¿Cómo se atreven nuestras autoridades -se pregunta
el Amauta "a difundir este basural como un atractivo turístico?
¿Son bellezas turísticas, las fábricas de
harina de pescado, las refinerías y plantas metalúrgicas,
los malos olores, el caos? Paracas, como tantos otrora bellos
rincones de nuestra costa se pudre. ¿Qué vemos los
visitantes por allí?: El mar sucio y aceitoso, animales
envenenados, restos arqueológicos depredados, escasez de
peces y mariscos. Una área de muerte más que silvestre..."
Enérgico pese a la secuela de debilidad que le dejó
la huelga de hambre, vocifera por lo que sucede a todo lo largo
del litoral, "¿Qué pasa con las autoridades?.
¿Qué con las organizaciones no gubernamentales (ong
s) de corte verde, que reciben cuantioso financiamiento internacional?
¿Cómo por un grupo de interesados empresarios pesqueros
se permite que nuestro mar se dirija inexorablemente al colapso?",
Se pregunta mientras la pena se instala en sus ojos.
HAITI SE REPETIRA AQUI
"Nos espera otro Haití", así lo sostiene
quien por largas décadas ha venido estudiando nuestro mar
y sus riquezas. Para el Amauta "el futuro del mar peruano
es similar al que padeció Haití". Esa parte
del Caribe fue escenario de todas las lacras arriba mencionadas,
y que se están haciendo "comunes" en los más
escondidos rincones del litoral peruano. "En Haití
no queda en la mar ni un sólo banco de coral, donde se
refugiaban variedad de peces útiles y nutritivos. Así
lo comprobó y difundió el célebre oceanógrafo
francés Jacques Cousteau. Aquí estamos eliminando
el plankton base de la cadena alimenticia oceánica",
se lamenta.
Según informa el experto peruano: "al ver que el
mar ya no producía nada, los haitianos empezaron a poblar
sus ríos con un pez llamado Tilalla. No tomaron en cuenta
que se trataba de una voraz especie no nativa, que ha arrasado
lo poco que quedaba en esos ríos degradados y contaminados,
igual que los de nuestra costa". Y no sólo esto...
"ya que los insaciables peces se quedaron pronto sin alimento,
su talla se redujo sistemáticamente. Hoy son tan pequeños
que resultan prácticamente inútiles para la alimentación.
¿Es eso lo que estamos buscando para nuestra costa, para
esta región que alberga a la mayor Población del
Perú?", Concluye.
Manassés Fernández Lancho, un compatriota ejemplar
cuyo mensaje fue claro: arriesgarse a morir por defender la vida.
¿Lo habremos entendido?
-MARTHA MEIER M.Q.
"El avance de la "civilización" ha causado
en el orbe la destrucción de ambientes naturales con proyecciones
desfavorables para el futuro de la humanidad". -FELIPE BENAVIDES
BARREDA "Una de las leyes naturales es que debemos mantener
la pureza de las cosas. Especialmente del agua. Mantener el agua
pura es una de las primera leyes de la vida. Si destruyes el agua,
destruyes la vida. Si matas el agua, matas la vida que depende
de ella, la tuya incluida". -JEFE DE LA TRIBU ONONDAGA (Estados
Unidos) "Ojalá que la sacrificada actitud personal
del Amauta Fernández Lancho, sea interpretada por la comunidad
como una acción proveniente de un eminente científico,
Amauta y notable investigador, cuya enaltecedora conducta ética
y moral es propia de aquellos peruanos al servicio de las grandes
causas nacionales". - DRA. LEONOR SAUD (Presidenta Sociedad
Zoológica del Perú) Peruano ejemplar