Diario El Comercio Lima -Perú
15 -01-1997

Martha Meier MQ.

 
Algarrobo
Verde milagro de las arenas...
 

El desierto se extiende inmenso, silencioso, invencible. De pronto ocurre un milagro... sobre el lienzo estéril de la arena una pincelada verde, una tímida e irregular línea. Acercarse a ella es descubrir el bosque seco, un paraje donde medra diversidad de plantas y que es imperio del algarrobo, generoso y utilísimo árbol. Desde tiempos inmemoriales ha estado íntimamente vinculado a la vida, a la supervivencia y costumbres de las mujeres y hombres de la árida costa norte del Perú. Fuente de alimentos, de leña y madera, la hermosa especie de frondosa copa formó alguna vez extensos bosques, hoy reducidos a pequeños manchones desperdigados como islotes.

En algunos puntos, como mudos testigos de un esplendoroso pasado vegetal, subsisten los últimos relictos de aquellos abigarrados algarrobales. A lo largo de los años, uno tras otro fueron abatidos perdiéndose el inmenso tesoro que brota de las arenas...

"Los indígenas en quechua llaman hasta hoy ttacco al algarrobo y en idioma yunga: ong, a su fruto: puño del cual preparaban harina, una suerte de pan y una mazamorra gustosa llamada yupisin. Según Cieza de León, usaban secar los frutos y raíces como nosotros los higos y pasas".

DRA. MARIA ROSTWOROWSKI "Es convicción generalizada, en los países ricos y desarrollados, que en los países eufemísticamente denominados en desarrollo no se tiene conciencia de la importancia que tienen sus recursos naturales, especialmente los renovables. Tal es el caso del olvidado algarrobo". ING. BENJAMÍN ALMANZA OCAMPO "Es necesario subrayar que el epíteto "algarrobo" no se refiere a una especie sino a varias, lo cual ha dado motivo a una confusión nomenclatural de las especies. Nombres como Prosopis limensis, Prosopis chilensis, Prosopis juliflora, se han usado para nuestros algarrobos del norte. Estudios recientes revelan que ninguno de estos nombres son aplicables para el algarrobo peruano, ya que corresponden a otras especies o son sinónimos. Hoy sabemos que el verdadero nombre del algarrobo dominante es Prosopis pallida." DR. RAMON FERREYRA HUERTA

El sol apenas se atisba. La luz se enreda, queda prisionera entre las pequeñas y abigarradas hojas. Bajo la sombra de su frondosa copa la inclemencia del desierto parece una pesadilla lejana. El tronco leñoso y retorcido. Recias y caprichosas ramas. Cientos de flores amarillas, aparecerán luego sus dulces frutos, vainas largas y nutritivas consideradas -con razón- "maná del desierto". Es el algarrobo, árbol principal de la costa peruana. Antaño los algarrobales, con su variada asociación de plantas y animales, cubrieron grandes extensiones de lo que hogaño no son más que estériles arenas. Según el renombrado botánico Ramón Ferreyra Huerta: "El algarrobal es una formación característica de la costa septentrional. Desde el punto de vista ecológico y fitogeográfico, se la considera una sabana, la más extensa del país con unos siete mil kilómetros cuadrados aproximadamente". O sea, apenas un "puntito" si recordamos que la costa tiene una extensión de 136,700 kilómetros cuadrados.

PROTEGER EL VERDOR

La insostenible situación que padecen los bosques secos en nuestro país, y particularmente el exterminio del algarrobo, ha llevado a la dación de una serie de normas para lograr su efectiva protección. Hace algunas semanas se promulgó la Ley 26721. Tajante y drástica en sus términos porque así de mal están las cosas. En grandes rasgos, tal dispositivo prohíbe hasta el año... ¡2008!, La tala de árboles -léase algarrobo, faique, sapote, palo verde, palo santo, mata burro, etc. - en los bosques secos naturales de los norteños departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad. Se incluye también a los bosques de este tipo existentes en el sur, particularmente en el desierto de Ica, donde impera el guarango, un árbol equivalente al magnífico algarrobo. La ley impide, además, la comercialización y transporte de leña y carbón procedente de los referidos bosques. La norma da fuerza de ley, además, a las medidas adoptadas por el Instituto Nacional de Recursos Naturales, INRENA, en lo que se refiere a conservación de tales recursos.

BENDICION VEGETAL

Diversos proyectos de reforestación con algarrobo se han desarrollado en parajes del norte. Se ha logrado, entre otras cosas, una mayor producción de las nutritivas algarroba (vainas). En palabras del lúcido investigador Benjamín Almanza Ocampo: "estamos frente a un alimento de extraordinario valor, desde que el contenido en proteínas es tan alto, especialmente en el caso de la alimentación humana y de los animales domésticos. Recordemos que en días recientes el ingeniero piurano Gastón Cruz, investigador del Instituto de Ciencias Alimentarías del Policlínico de Zurich, Suiza, se refirió al potencial que tiene la goma de la semilla de algarroba como aditivo en la industria alimenticia. Al florecer, además, podemos aprovechar a las abejas, como se está demostrando en nuestro país. Estos insectos producen miel de altísima calidad, por la bondad de la materia prima.

La producción de miel tiene un efecto multiplicador que podría contribuir al desarrollo de pequeñas industrias de vinos, caramelos, ceras, jaleas, entre otros. En el campo ganadero, podrían ensayarse pequeños proyectos de reforestación que permitirían desarrollar iniciativas de crianza, en pleno desierto, de diversos animales útiles como vacas, chanchos, camélidos, entre otros. El campesino norteño lo utiliza cotidianamente para alimentar a sus animales domésticos, de lo que se trata es de canalizar y potenciar lo que ya es costumbre, en beneficio del país y la creación de nuevas empresas y puestos de trabajo".

SIN FRONTERAS

Las bondades de este árbol son conocidas inclusive allende nuestras fronteras. ¡Así es! A comienzos de la década de los cuarenta ejemplares de esta especie dejaron su nativa Piura, llevando su mensaje de vida y esperanza hacia una de las zonas más olvidadas y áridas del Brasil. La proliferación de nuestros algarrobos en el noreste de ese país hermano, un rincón sediento, agobiado por el calcinante sol y empobrecido por las constantes sequías, fue considerada una verdadera bendición divina. No es para menos... Desde entonces en esas tierras, se ha venido perfilando toda una estructura basada en la investigación, estudio, difusión y expansión de nuestro árbol y los más diversos productos que de él se deriva.

ANTIGUA RELACION

Ya desde tiempos precolombinos las bondades de este árbol fueron aprovechadas. La historiadora María Rostworowski de Diez Canseco, en su libro "Recursos Naturales Renovables y Pesca, siglos XVI y XVII", nos recuerda "Emplearon la madera... en la construcción de sus casas, tumbas y santuarios. Las techumbres eran sostenidas por horcones, cuya madera dura era incorruptible, en la cerámica mochica se aprecian estas edificaciones en la cima de las pirámides truncas. Un recurso no menos importante en la economía costeña eran las vainas del algarrobo que alimentaban a numerosos venados. Su cacería daba lugar a un aprovechamiento de carne para los habitantes de los llanos... Existen referencias que su carne eran consumida en la costa y daba lugar a trueque.

La cerámica mochica ilustra profusamente las escenas de venados costeños comiendo los frutos de algarrobos... La presencia de llamas en la costa está demostrada y es posible que también se alimentaran con los frutos de algarrobos y guarangos al igual que otros animales. Un último beneficio... eran las hojas caídas que formaban en el suelo un mantillo de bastante espesor. Los indígenas lo usaban para abonar sus campos..."

APROVECHANDO LA BONDAD

Frente a estos árboles de anchos y robustos troncos, y que llegan a alcanzar los doce metros de altura, no se piensa en otra palabra más que "gracias". Todo él es un mensaje de entrega y generosidad. Utilísimo desde su durísimo tronco, pasando por sus flores, frutos y hojas caídas, sin hablar de la sombra y frescor que da su presencia. Alimento humano y animal. Cobijo para una serie de especies. ¿Por qué agredir a quien tanto nos ha dado?

MARTHA MEIER MIRO QUESADA

NUTRITIVA VAINA

Con la algarroba (vaina que contiene semillas) se elabora una serie de potajes nutritivos como mazamorras y se extrae una sustancia espesa y dulce llamada algarrobina. Estudios bromatológicos demuestran el valor de este "maná del desierto". Cien gramos de vaina, aún sin semillas, contienen:

333 calorías

16 de proteína

65.8 de hidratos de carbono

450 Mg de Calcio

6.6 de hierro

13 gr de agua

3.2 de grasa

1.8 de fibra

727 de fósforo

Vitaminas: B1 0.33; B2 0.15; B6 2.6