Hace
pocos días, Martha Meier Miró Quesada, jefa de la
Página Ecológica de "El Comercio", recibió,
junto con un grupo de distinguidos ingenieros, el premio "Vicuña
de Oro" que es otorgado por la Sociedad Nacional de Camélidos
Sudamericanos. Al agradecer por el importante galardón recibido,
la homenajeada dijo que "las páginas de "El Comercio"
están en permanente campaña por la preservación
de los camélidos sudamericanos y en defensa de la ecología."
Lo sucedido con las vicuñas es intolerable. La caza furtiva
de esta hermosa y valiosa especie de camélidos prácticamente
las había diezmado. Incluso se temió que pudieran
desaparecer. Pero, por fortuna, como dijo Martha Meier Miró
Quesada, nuestro diario ha estado alerta desde la última
década y ha defendido la existencia del camélido
más elegante y noble del planeta. Y, desde luego, uno de
los más rentables del mundo, pues la tela confeccionada
con su lana, es la más cara del mundo.
En este sentido es encomiable la acción decidida de tres
personas que no sólo han permitido frenar esta depredación
sino también cambiar la disminución por el crecimiento:
Felipe Benavides, Bárbara Di Achille y Martha Meier Miró
Quesada.
El primero luchó en todos los frentes hasta lograr que
la "Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies amenazadas de Fauna y Flora Silvestres" (CITES,
en inglés), decidiera que sólo los países
de origen de la vicuña pudieran comercializar su lana,
previa esquila en vivo, y sin necesidad de sacrificarlas.
La repentina muerte de Felipe Benavides causó profundo
pesar en todas las personas preocupadas por la preservación
de la vicuña y la ecología nacional. Bárbara
Di Achille siguió luchando denodadamente por los ideales
del gran conservacionista peruano. Y murió heroicamente,
cuando se encontraba en una misión especial encomendada
por nuestro diario.
La pesadumbre y la indignación ante el execrable asesinato
cometido por la insania terrorista adquirieron dimensión
nacional.
"El Comercio" se vio en la imperiosa necesidad de reemplazar
a Bárbara D' Achille. Algo difícil, dada la importancia
de la periodista mártir. Afortunadamente, no tuvimos que
buscar muy lejos. Desde hacía ya algún tiempo Martha
Meier Miró Quesada se había iniciado en el periodismo
con mucho éxito. Por una de sus campañas recibió
el reconocimiento de la UNESCO, ganando un rápido y merecido
prestigio. Dada su trayectoria, nuestro diario, muy exigente en
la selección del personal, llegó a la conclusión
de que ella era la única persona que podía reemplazar
a la desaparecida ecologista.
Desde su primera publicación como jefa de la Página
Ecológica de "El Comercio", Martha estuvo a la
altura del gran reto que significaba para ella reemplazar a la
periodista desaparecida. Sería demasiado largo relatar
en detalle el éxito que ha alcanzado en las numerosas campañas
en defensa de la vicuña y de la ecología nacional.
En estas campañas no sólo demostró conocimiento
sino, además, coraje, pues no es fácil enfrentarse
a los enormes intereses económicos en juego, máxime
si se trata de la importancia económica de la lana de vicuña.
Por eso, el premio que acaba de recibir de la Sociedad Nacional
de Camélidos Sudamericanos, "Vicuña de Oro",
habla por sí solo.