Diario El Comercio Lima -Perú
22 -02-1995

Martha Meier MQ.

 
Recordando a don Felipe Benavides.
Riquezas para conservar...
 

Un día como ayer, hace cuatro años, don Felipe Benavides nos dijo adiós. Insigne conservacionista peruano, su ejemplar conducta y vasta obra son inspiración y luz para las nuevas eneraciones comprometidas en la construcción de un mañana mejor.

Hace diez años, por estas fechas, el patricio del ecologismo latinoamericano publicó un lúcido artículo en la página editorial de nuestro diario. Bajo el título "El ave más valiosa del mundo", denunciaba la lamentable secuela de degradación ambiental y pérdida de riqueza nacional que se desprende de la explotación rapaz de los recursos naturales.

Su inclaudicable línea principista. Sus altos ideales y compromiso con las nobles causas nacionales. Su fuerte personalidad. Su guerra abierta y sin cuartel por exterminar la "hipocresía y corrupción que reinan en el mundo ambiental peruano", según lo denunciaba, le ganaron no pocos enemigos.

La vigencia de su mensaje queda patente en las líneas que resumimos a continuación. En el tiempo transcurrido, los problemas sobre los que llamaba la atención: se han agudizado.

El cambio de rumbo que nos señaló se hace necesario, hoy, más que nunca... (MMMQ).

El destacado ornitólogo norteamericano Robert Cusham Murphy, en su clásica obra: "Bird Islands of Perú" -publicada hace sesenta años- calificaba al "Guanay", Phalacrocorax bougainvillii, como: El "ave más valiosa del mundo".

Esta elegante ave negra, de pecho blanco, es productora del 83 por ciento del "guano de las islas". El "piquero", Sulla variegata, del quince por ciento y el "pelícano peruano", del dos por ciento.

Entre los años de 1848 a 1875 se exportaron, a Europa y a los Estados Unidos, alrededor de...¡veinte millones de toneladas de guano! El valor que tendría en el mercado internacional actual sería de...¡más de dos mil millones de dólares!

El "cuervo del mar", Phalacrocorax brasilianus, el "ping ino Humboldt", así como el "zarcillo", Larosterna inca, se encuentran hoy en peligro de exterminio. La causa es tanto la escasez de su alimento: la anchoveta, como que las matan para venderlas en los mercados. Este es el caso, por ejemplo, de la atractiva "chuita", Phalacrocorax gaimardi.

ISLAS DE MARAVILLA

El Dr. Cusham Murphy al referirse en su libro a las "Islas de Chincha" dice: "pequeñas, pero su nombre es conocido en los más remotos puertos del mundo y su acción en crear fortunas e incitar calamidades corrompiendo al hombre y desmoralizando la administración y sirviendo a la fatua causa de la codicia, crueldad, extravagancia y ruina económica. Sin duda alguna, estas islas han tenido su sitio histórico completamente fuera de proporción a su tamaño".

En los estudios que efectuó en enero de 1913 pudo comprobar que, en las Islas de Chincha Central (en un estimado moderado), la población de aves adultas y jóvenes se calculaba en 5'600,000.00.

En ese entonces la población en todas nuestras islas guaneras era de...¡veinte millones!

En los trabajos efectuados por la ejemplar "Compañía Administradora del Guano" -que asumió el cuidado de las aves guaneras en 1910 siendo eliminada en 1969 al crearse el Ministerio de Pesquería- encontramos información que prueba su eficiencia.

"NIÑO MALO"

Nadie duda de los efectos negativos de la Corriente Cálida del "Niño" al introducirse, a lo largo de nuestra costa. Por falta de anchoveta, las aves guaneras morían por millones. Según datos, entre 1910 y 1982, la población guanera sufrió los impactos del "Niño" en períodos de siete a ocho años.

En 1938 la población era de diez millones. Al ingresar el "Niño" cayó a cuatro millones. La curva sube nuevamente y llega a más de veinte millones de aves en 1957. De 1958 a 1959, el "Niño" es drástico y el ave guanera sufre a tal punto que su población queda reducida a sólo... ¡siete millones!

SISTEMA RAPAZ

En 1955 se inicia la pesca de la anchoveta. Llegan al Perú noruegos y norteamericanos, con equipos para convertirla en harina de pescado (mayormente para alimento de animales en los países industrializados). En las costas de noruega se había agotado el "herring", y en las de California: la sardina.

El Perú inicia lo que podríamos llamar el "boom", o auge de la harina de pescado, al igual que los del caucho, de las maderas preciosas, de la chinchilla, del guano, del salitre, de las lanas de vicuña, de la ballena. "Booms" que nos mostraron como un país sumamente rico, a tal extremo, que se acuñó la expresión francesa: "vale un Perú", y se atrajo un mayor número de aventureros con intención de seguir saqueando nuestros recursos naturales renovables.

"BOOM" Y MISERIA

A lo largo de más de cien años se ha vivido estos "boom" que han significado: oro hoy y más hambre mañana... Perú, nación de incalculables riquezas ha podido sostenerse pese a esos saqueos, que se basaban en una extracción sin técnica ni el menor cuidado de mantener reservas.

Los cuadros sobre el destino de la anchoveta son muy claros y serán, sin duda, la prueba fehaciente para que las futuras generaciones juzguen a los responsables de tan dramático daño.

Como si fuera un récord olímpico el Perú pasa, en el lapso de 1961 a 1970, a ser la "primera nación pesquera del mundo".

Se destruyeron... ¡trece millones de toneladas de anchoveta!

Se exportó su totalidad, en forma de "harina", para el engorde de chanchos y pollos en los países bien alimentados.

Quizá la pena de muerte para la anchoveta fue dada en 1972. El "Niño" ingresa nuevamente y llegan a pescarse 14 millones de toneladas, a pesar de las advertencias de los defensores del patrimonio nacional.

CIUDAR EL MAR

No obstante que estábamos advertidos del ingreso de un "Niño" muy fuerte, en 1981 se siguió pescando.

En 1983, el Ministerio de Pesquería al declarar que se "agotó" la anchoveta del mar peruano, dirige sus baterías hacia la sardina. Como la historia se repite, pese a todas las advertencias posibles, la urgencia de obtener divisas hace que se convierta a la sardina, también, en harina de pescado.

El Dr. Murphy en sus estudios comprobó la importancia de la anchoveta como el principal alimento de las aves guaneras. La anchoveta fue utilizada desde el tiempo del incanato como alimento del pueblo. Los incas, grandes conservacionistas, llegaron hasta el extremo de dictar la pena capital para el que matase aves guaneras.

El Papa Juan Pablo II viene de recordarnos que Dios está en el mar. Los Paracas decían que el mar era su dios y fuente de sus alimentos, o sea, de... su vida.

¿Qué estamos haciendo para no dañar quizás en forma irreversible la Península de Paracas y el conjunto de las Islas Guaneras... ?

No se respetan las leyes ni los reglamentos que prohíben pescar a lo largo de las islas. Aunque hay leyes y reglamentos vigentes, son ignoradas por los pescadores e incluso por las autoridades, cuya responsabilidad es velar por la seguridad de las islas.

OSCURO PORVENIR

El Dr. Murphy fue contratado por la Compañía Administradora del Guano en 1953 y en su informe dice lo siguiente: "El porvenir de la producción del guano en el Perú y también el de la pesquería mayor para la alimentación humana, ya sea en forma de productos al natural o enlatados, depende del tino con que se maneje en la actualidad el porvenir de la anchoveta. Si ahora se dictan las medidas necesarias a la supervivencia de esta especie, podrán los peruanos dar por seguro que sostendrán ad perpetum sus riquezas ictiológicas fundamentales, en caso contrario, tendremos que lamentar que una nueva "saturnalia" se cierna sobre una bioma de tanta importancia y sobre el cual se había ya establecido una explotación industrial de primera línea, inigualada en el mundo, y que sirve de ejemplo de lo que el hombre puede obtener cuando hace uso inteligente de los recursos que la naturaleza ha puesto en sus manos".

CAMBIAR DE RUMBO...

No se escuchó la voz de este destacado científico hace treinta años. Tampoco se escucha hoy la voz de quienes advertimos los peligros que se ciernen sobre la sardina, al convertirla en harina.

Me permito citar las sabias palabras de Manuel Solari Swayne que, con ese tesón que tiene el hombre de fuerza y de razón, al defender los últimos signos exteriores de riqueza de la "Ciudad de los Reyes" y sus balcones coloniales, dice: "uno no sabe ya ni para quien escribe si en 50 años no hemos podido conseguir la dación de una Ley, que existe en todos los países cultos y civilizados del mundo, sean de la tendencia política que fueren, sólo cabe señalar la barbarie y la irresponsabilidad de todas aquellas autoridades, tanto las legislativas como las municipales que hasta ahora no son capaces de cumplir un deber que tienen para con la historia y con las futuras generaciones".

Estas líneas se aplican en toda su integridad al mar peruano, así como los parques nacionales y reservas, cuya misión es mantener para las futuras generaciones una muestra de nuestras riquezas representativas en la selva, la sierra y la costa...

-DR. FELIPE BENAVIDES

Publicado el 13-2-85, en nuestra página editorial.