Diario El Comercio Lima -Perú
15 -02-1995

Martha Meier MQ.

 
Hoy... hace tres años
 
Un día como hoy, hace tres años, María Elena Moyano fue brutalmente asesinada en "Villa El Salvador". Valiente lideresa cuyo ejemplo y mensaje sigue inspirando a esas mujeres y hombres de su pueblo, con los que trabajó hombro a hombro; a su hermana menor Martha que continúa en la defensa de la paz y la vida; a todas y todos que nos esforzamos en la construcción de un mañana más justo y solidario.

María Elena consagró y entregó su vida en el afán de lograr un porvenir de posibilidades para todos. La violencia nos la arrebató, mas sus huellas serán imborrables.

SEMBRADORA DE VIDA

Mujer comprometida con su tiempo, con la causa de su pueblo. Luchó, incansablemente, por elevar la calidad de vida de su comunidad. Líder nata, de fuerte personalidad, llegó a ser figura destacada del movimiento popular de mujeres pese a su juventud.

Arduamente trabajó por llevar el agua, la salud, la educación y la vida hasta su Villa El Salvador, a ese pedacito de desierto donde llegaron tantas mujeres y hombres cargando sobre sus hombros hijos, esteras y sueños.

Símbolo de paz y coraje. Su recuerdo, su fuerza y ternura son semillas que germinarán, por siempre. Pese a la sal, el viento, el tiempo y las arenas pocos podrán olvidarla...

El último domingo juramentó como presidente de la asociación de vecinos del barrio de Pachacámac, en "Villa El Salvador", el señor José Failoc. La recordó como una mujer valerosa que ha dejado trazado el camino a las nuevas generaciones de líderes populares.

En el marco del Día de la Tierra-1993, en una sentida ceremonia realizada en el ámbito de la municipalidad de Miraflores, se le rindió póstumo homenaje, como precursora del movimiento ecologista peruano. Es que María Elena encarna a esa causa que apuesta por la vida, por la paz y el respeto.

LUCHADORA SOCIAL Y AMBIENTALISTA

"Al recordar a María Elena Moyano -dijo entonces el conservacionista Wilfredo Pérez- Ruiz- evocamos a una valiente dirigenta popular que consagró su vida por la solidaridad, constituyéndose en la abanderada de la resistencia organizada y militante de la población civil. Su presencia afirmativa ante su comunidad fue la de una mujer identificada plenamente con la causa de la pacificación nacional, del progreso y del bienestar de sus conciudadanos".

Tres años nos separan de aquel aciago día y sólo podemos repetir los versos de la poeta Doris Moromisato "Pero tu muerte me arrodilla otra vez./Hay penas que no se reconcilian con el calendario/ que no quieren negociar con las palabras / penas como furias, imposibles de domar/¿existe acaso alguna palabra que pueda doblegar las furias?/ (...) A ti te mataron porque domaste la arena,/ esa misma arena que ahora cubre tu sepulcro / como un inmenso cielo gris suspendido para siempre / sobre tu mirada."