"
Ruego
que los albores del nuevo milenio encuentren a todos los pueblos
capaces de vivir de una manera adecuada a su dignidad, en una Tierra
que pueda ver los frutos del amor y el cuidado ofrecidos al hogar
de la familia humana."
Mensaje de Su Santidad, Juan Pablo II, por el "Día
Mundial del Medio Ambiente" 1995
"Nosotros los Pueblos, Unidos para el Medio Ambiente Mundial".
Tal es el lema para el "Día Mundial del Ambiente-1995"
que se conmemora, como cada año, este lunes 5 de junio.
Ha sido la República de Sudafrica, la elegida como anfitriona
de las celebraciones.
La fecha fue establecida por las Naciones Unidas, como se sabe,
en el marco de la histórica "Conferencia sobre el
Medio Humano" (Estocolmo 1972). A lo largo de los años
este día ha ido cobrando mayor vigor. No es para menos.
Después de todo se trata de un asunto fundamental para
la humanidad y nuestro futuro sobre este herido mundo.
24 horas de reflexión; jornadas de examen de conciencia,
de discusión de problemas y búsqueda de alternativas
que debiéramos realizar todos los días tal como
sucederá este lunes, a lo largo y ancho del globo, en países
de las más diversas culturas y tradiciones. Participación
activa de la ciudadanía para revertir la actual crisis
ecológica, este es el "verde" mensaje...
La importancia de las iniciativas de la gente "común
y corriente", son vitales para enfrentar y revertir la crisis
que afecta, globalmente, a nuestro planeta, al ambiente que nos
alberga. Así lo ha comprendido el "Programa de la
Naciones Unidas para el Medio Ambiente-PNUMA". El lema para
este próximo "Día Mundial del Medio Ambiente":
"Nosotros los Pueblos, Unidos para el Medio Ambiente Global",
así lo confirma.
Como bien lo dice Elizabeth Dowdeswell, secretaria general adjunta
de las Naciones Unidas y directora ejecutiva del PNUMA: "La
movilización de las energías creadoras del pueblo
puede contribuir en forma directa a la formulación de nuevos
sistemas de valores, al ataque directo a la pobreza, al enajenamiento
y la degradación ambiental".
¿PROGRESO O RETROCESO?
Este próximo lunes 5 de junio, "Día Mundial
del Ambiente", encuentra al Perú ante una profunda
crisis ecológica. La necesaria reactivación económica,
el fundamental fomento a la inversión privada agudizó
la "cara fea" del desarrollo mal entendido. De ese desarrollo
distorsionado, que lejos de "no-arrollar", como en esencia
indica su nombre, más bien: avasalla, atropella, viola,
depreda, degrada....
Creciente contaminación de la franja costera y ciudades
aledañas; sobre-pesca; proliferación de males respiratorios,
afecciones a la piel y alergías entre la población
afectada; pérdida del potencial turístico y recreativo
de miles de kilómetros de hermosas playas. Este es el cuadro
generado por la millonaria industria de la harina de pescado.
Contaminación de suelos y aguas; retroceso de la vida
silvestre; pérdida de áreas agrícolas y pastizales
óptimos para la ganadería; proliferación
de enfermedades diversas entre la población; conflictos
sociales; desplazamientos masivos por otro tipo de violencia:
la de la impune destrucción ambiental. Tal es la secuela
de la "fiebre" minera.
Actividades económicas de vital trascendencia que requieren,
sin embargo, reglas estrictas en el campo ambiental, "mano
dura" de las autoridades y compromiso real de la empresa
privada.
CUMPLIR LA LEY
En el libro "Defensa Ambiental: Conferencias en el Día
Mundial del Medio Ambiente 1994", el doctor José Ramos
Arnao, destacado experto en derecho ecológico indica: "En
el Perú contamos con un novísimo Código del
Medio Ambiente y los Recursos Naturales". Lamentablemente
pareciera que el poder de las empresas fuera más fuerte
que la autoridad del Estado, siendo así que se silencian
políticas y actividades y se desprecian los estudios de
impacto ambiental".
"En el Perú existen diversas normas referidas a temas
ambientales, el delito ecológico inclusive está
tipificado en el código penal. Nuestro país, además,
es signatario de diversas convenciones internacionales referidas
al tema, y que recogieron el espíritu de la Conferencia
de Estocolmo y luego de la de Río de Janeiro o Eco-92",
quien así habla es el abogado ambientalista Ricardo Brousset
Salas, directivo del "Frente Ecológico Peruano: Felipe
Benavides".
Según lo expresa la doctora Patricia Cuba Sánchez,
presidenta de la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE-Perú):
"El Derecho Ambiental surge como respuesta a la errónea
y destructiva actitud que los seres humanos asumieron y aún
asumen con respecto al ambiente". Queda claro, pues, que
el cumplimiento efectivo de la legislación "verde"
es paso fundamental para empezar a enfrentar la decadencia ambiental.
PARTICIPACION CIUDADANA
Cumplir y perfeccionar la norma "verde" es requisito
esencial, que debe ir de la mano de una verdadera vocación
política, para resolver la complicada problemática
del entorno. Nada, sin embargo, será posible sin una verdadera
participación ciudadana.
"Nosotros los Pueblos, Unidos para el Medio Ambiente Global",
recoge el espíritu de participación y solidaridad
que se requiere para cambiar el rumbo de la historia.
"De todas las cosas, las personas son lo más precioso".
Este antiquísimo proverbio chino encierra una verdad fundamental
a tomarse en cuenta al diseñar planes, políticas
y propuestas de desarrollo y promoción. Sin la activa participación
de la sociedad civil, apoyando las decisiones de sus gobiernos,
ningún proceso prosperará. Se requiere, particularmente,
un enfoque desde la perspectiva de la gestión local, para
combatir los problemas "verdes". Cada familia, en cada
barrio de cada distrito, en coordinación con sus líderes
locales y municipales, puede hacer la gran diferencia para la
construcción de ese mañana mejor que anhelamos,
como gran familia humana.
La gestión ambiental a nivel de municipios y el apoyo
del vecindario es básico. No debemos olvidar que: dos de
cada tres puntos estratégicos recomendados en la Agenda
21 (programa aprobado en la Eco-92, para alcanzar el desarrollo
sostenible) pueden ser asumidos directamente por los gobiernos
locales, con apoyo de la comunidad.
ECOS DE ESTOCOLMO
En 1972, durante la Conferencia de Estocolmo, la recordada primera
ministra de la India, Indira Gandhi, dijo: "La vida es una
sola y el mundo es uno solo. Todos los problemas que enfrentamos
están enlazados entre sí. Pobreza, ignorancia y
enfermedades, la explosión demográfica, la contaminación
ambiental y la producción de armas nucleares y de agentes
de destrucción químicos y biológicos, son
parte de un mismo círculo vicioso".
Añadió esta lúcida política y pensadora:
"Debemos preocuparnos no sólo de la clase de mundo
que queremos tener, sino también de la clase de hombre
que ha de vivir en él. Es necesario que el hombre moderno
aprenda a restablecer su vinculación estrecha con la naturaleza
y la vida en general y reconocer que no puede tomar de la tierra
más de lo que le devuelve".
Cada quien, como parte de ese, "Nosotros los Pueblos, Unidos
para el Medio Ambiente Global" debemos, pues, retomar aquél
espíritu que dió origen a la consagración
del 5 de junio como "Día Mundial del Ambiente"
y asumir la gran responsabilidad que nos corresponde.
La posibilidad de "cambiar las cosas" está,
también, en nuestras manos. ¡No sigamos buscando!
En esta historia cada mujer y hombre puede y debe ser un "héroe".