Diario El Comercio Lima -Perú
10 -05-1995

Martha Meier MQ.

 
Delfines en problemas...
 

Tienen forma de pez pero pertenecen a la clase de los mamíferos. Viven bajo el agua y sin embargo deben salir a la superficie para respirar. Inteligentes, simpáticos, juguetones y sociables. ¿Quiénes son? Pues los... ¡delfines!

En todos los mares del planeta, y algunos grandes sistemas fluviales como el del Amazonas, habitan variedades de estas especies del orden de los cetáceos. Gracias a la labor de difusión de la asociación "Cruzada por la Vida" la problemática de los delfines está siendo, cada vez, más comprendida. Estas criaturas se han convertido en un símbolo de la agonía de nuestro planeta, de sus océanos y grandes ríos. La contaminación, la explotación rapaz de las riquezas naturales, las tecnologías y prácticas inapropiadas de pesca degradan el ambiente y atentan contra la vida toda. Estas son algunas de las causas por las que, según especialistas, los delfines están en franco retroceso y nuestras autoridades contribuyen con su decadencia...

En los últimos treinta años el hombre masacró más de... ¡ocho millones de delfines! Esta es la escalofriante cifra que manejan especialistas y ambientalistas internacionales.

En 1990 la Agencia de Investigación Ambiental, con sede en Londres, presentó un informe de 56 páginas: "La Guerra Mundial contra la Caza de Cetáceos Pequeños". Se reveló entonces que, anualmente y a nivel mundial, por la ambición del hombre más... ¡de 500 mil delfines! Son masacrados.

En el caso de nuestro país cada año más de... ¡17 mil delfines! Mueren por mano humana, esto sin contar la masacre de las dos especies de delfín que nadan en nuestros ríos amazónicos. El cálculo de esta "desgracia nacional" corresponde al Centro Peruano de Estudios Cetológicos (CEPEC), que dirige el especialista belga Koen Van Waerebeek. Ya en 1987 en el marco del "II Congreso Latinoamericano sobre Ciencias del Mar", realizado en la Universidad Nacional Agraria de la Molina (UNALM), este estudioso advirtió que algunas especies de cetáceos marinos, especialmente el delfín oscuro o "chancho marino", podrían extinguirse en nuestro país a corto plazo.

Han pasado ocho años. Su "profecía" pareciera ser hoy una cotidiana y dolorosa realidad.

MORTAL "MUCHAME"

En los terminales pesqueros de sitios como Ancón, Callao, Cerro Azul, Pucusana, Paita, Pisco, Máncora y de muchos otros rincones de nuestra costa, es común ver ejemplares masacrados. Sus restos son apilados. Luego se les "filetea". Su carne se vende en los más diversos mercados (ver relación en C2) bajo el nombre de "chancho marino". La aberrante cadena de muerte termina en establecimientos comerciales y restaurantes. Allí se ofrece un picadillo de carne obscura, seca y salada, bajo el nombre de "Muchame"; "Musciame" o "Buchame". Como se le llame no es más que un tierno, indefenso e inteligente delfín masacrado y vendido pese a la voluminosa legislación peruana, e internacional, que lo protege. Un vil negocio de muerte...

EL DESACATO

Por largo tiempo se ha venido denunciando la matanza indiscriminada de delfines, a lo largo de nuestro litoral y en la Amazonia. Pese al "inocultable cuerpo del delito", las autoridades se empeñan en hacernos creer que "aquí no pasa nada". Municipios, Ministerio de Pesquería, Capitanía de Puerto, Ministerio de Salud, estos sectores responsables no han tomado las medidas para hacer cumplir la ley que protege a los delfines. ¿Qué, los delfines están protegidos? Aunque no lo parezca... ¡SI!

En noviembre de 1990 el Ministerio de Pesquería promulgó la resolución No. 569-90-PE prohibiendo la extracción, procesamiento y comercialización de estos mamíferos marinos al haberse comprobado una alta tasa de mortalidad que afectaba el nivel poblacional de dichas especies. La norma legal precisaba que "los pescadores, armadores y empresas pesqueras que infrinjan la prohibición serán sancionados". ¡JA!

CINCO AÑOS DESPUES...

Hasta la fecha, pese a las leyes y al tiempo transcurrido, la carne de delfín sigue vendiéndose a vista y paciencia de las autoridades de pesquería, de la policía ecológica, de los municipios, en fin en la "cara pelada" de quienes les compete combatir este delito.

Aunque la norma de 1990 jamás se cumplió fue "actualizada" el año pasado. Así en agosto de 1994 se promulgó la resolución ministerial No. 321-94-PE. Se volvió a prohibir entonces: la captura, procesamiento y comercialización de los delfines, toninos, chanchos marinos, marsopas, bufeos y demás. Esto a exigencia de convenios y acuerdos internacionales vigentes, cuyo incumplimiento podría poner en riesgo las exportaciones de los productos pesqueros peruanos. La masacre de los delfines en el Perú podría derivar en veto internacional a nuestros productos pesqueros. Así lo reveló, recientemente, la titular de la Dirección Nacional de Extracción del Ministerio de Pesquería, Gladys Rocha Freyre. La sangre de los cetáceos, sin embargo, sigue derramándose...

CRUZADA POR LA VIDA

"En el Perú se matan 50 delfines cada día... y ellos pueden nacer solo cada 3 años". "Mientras sigas pidiendo muchame o chancho marino seguirán muriendo más delfines". "La matanza de Delfines y la venta de su carne están penadas con 1 a 3 años de cárcel". "Yo amo a los delfines. No como Muchame". Esta es la campaña de concientización diseñada por "Target Publicidad" para la asociación "Cruzada por la Vida". Atrás de esta noble iniciativa está una joven y decidida mujer: Olga Rey de Michell.

"No pienso parar hasta que dejen de masacrar a los delfines y no se venda su carne en ninguna parte", dice enfática. "No es posible que la ley no se cumpla. Voy a agotar todas las vías para lograr nuestro objetivo. Las autoridades deben asumir su responsabilidad y obligar a que se respeten nuestras normas. Se quiere hacer creer a la opinión pública que la carne vendida procede de "accidentes" y "episodios aislados". La oferta es demasiado grande, y se da en los más diversos lugares. Este es el resultado de una matanza sistemática, constante y sostenida. No es fruto de la casualidad y menos de accidentes", concluye.

DEFENDER AL COLORADO

En la Amazonia hay otra mujer que se desvela por los delfines, la investigadora norteamericana Roxanne Kremer.¿Delfines en la selva? Pues... ¡Sí! Se conoce poco pero los ríos de la amazonia albergan también a estas criaturas. Son delfines de agua dulce. Existen dos especies para esta parte del globo: el delfín negro o tucuxi, y el delfín rosado o bufeo colorado.

Kramer es presidenta y fundadora de la "Sociedad Internacional para la protección de Bosques Tropicales" y de la "Fundación para la Preservación del Delfín del río Amazonas" (PARD), con sede en Iquitos. Desde 1988, a iniciativa de PARD, cada 26 de junio se celebra en esa ciudad selvática el "Día Internacional de los Delfines de Río". Estas especies sufren creciente persecución. Su carne se vende en varios mercados del oriente y también sus partes: cerebro, genitales, ojos. La ignorancia y la superchería le atribuyen propiedades mágicas. Como el resto de fauna silvestre de esa región, los delfines están amparados bajo el Decreto Ley No. 934-73-AG, del Ministerio de Agricultura. Esta ley es, como de costumbre, "letra muerta".

INCOHERENTE RESOLUCION

Pese a la corriente nacional e internacional a favor de los cetáceos y de la legislación vigente, el Ministro de Pesquería autorizó, mediante resolución No. 142-95-PE , la captura de ejemplares de delfines amazónicos y marinos con supuestos "fines educativos y culturales". Es decir un "permiso" que condena a los delfines al cautiverio.

En "Delfines en cautiverio: una muerte lenta", los investigadores Koen Van Waerebeek, Joanna Alfaro y Aquiles García Godos del (CEPEC) indican que "la mortalidad de delfines en acuarios, aún de óptimas condiciones, es de más del 50% en sólo 24 meses, debido a su gran sensibilidad al stress". Para el CEPEC: "desde cualquier punto de vista la óptima manera de difundir la educación y respeto hacia los mamíferos marinos y otras especies silvestre, es la observación directa en su ambiente natural en libertad. El Perú es un país privilegiado, donde se puede desarrollar este tipo de ecoturismo", indican.

¡NO! A LO OBSOLETO

En su detallado informe el CEPEC explica que, internacionalmente, la industria de los delfinarios y circos está considerada "obsoleta". Indican, por ejemplo, que una encuesta realizada el año pasado en los Estados Unidos, por el diario "Chicago Sun-Times", encontró que el 66% de los encuestados estaba en contra de privar a los delfines y cetáceos de su libertad.

Los expertos del CEPEC indican que, alrededor del globo, existen unos cuatro millones de fanáticos de la observación de ballenas y delfines en su hábitat natural. Un mercado en expansión, una floreciente rama del "eco-turismo", una industria que parte del respeto a la vida, que genera ingresos por encima de los 300 millones de dólares anuales, al puñado de países que lo practican. El Perú ofrece todas las condiciones para desatar un verdadero "boom" en este sentido.

Y mientras la agonía de los delfines continúa, recordamos al griego Oppian, poeta del siglo II de nuestra era. Indignado, como usted y yo, por la matanza de delfines escribió hace 18 siglos..."Cazarlos es ofender a los dioses... el asesinato del monarca de las profundidades es para las deidades tan execrable como la muerte de un ser humano"...