Diario El Comercio Lima -Perú
08 -03-1995

Martha Meier MQ.

 
"Cumbre americana antinarcóticos".
Propuesta de unión, por la vida...
 

Unión contra la muerte, la corrupción y destrucción de la droga. Tal es la posición de los presidentes de Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú frente a este creciente problema. En los últimos días nuestra Cancillería divulgó el contenido de un documento en el que Gonzalo Sánchez de Lozada; Ernesto Samper Pisano; Juan Carlos Wasmosy y Alberto Fujimori instaron al presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton a realizar una nueva "Cumbre Americana Antinarcóticos". Estos cuatro mandatarios latinoamericanos sentaron, así, su posición frente a un reciente informe del gobierno "gringo" que resultó bastante duro y crítico sobre el avance en la lucha contra el narcotráfico que se realiza en nuestros países.

La producción y el consumo de drogas ilegales, nadie lo niega, ha aumentado en los últimos años. Los países más desarrollados, como Estados Unidos, son los principales mercados para las diabólicas substancias. Queda claro, pues, que para el caso hay que asumir responsabilidades conjuntas. En 1988 se realizó en el Perú la "Conferencia Internacional sobre el Impacto del Tráfico Ilícito de Drogas". La declaración final de esa reunión, recogió el espíritu de un documento presentado por la Federación Peruana de Conservación de la Naturaleza, entidad ambiental coordinadora establecida por el recordado ecologista Felipe Benavides. Dicha Federación fue enfática al expresar, en ese entonces: "Debe advertirse la co-responsabilidad internacional en el tráfico ilícito de drogas...". Responsabilidad compartida y decisión. Sólo así se podrá enfrentar, frontalmente, y erradicar la lacra del narcotráfico...

"Tanta culpa tiene quien mata a la vaca como quien le agarra la pata". Así reza un popular dicho mexicano que cae como "anillo al dedo" para referirnos al tema del narco-tráfico y al informe presentado por el gobierno de Bill Clinton que critica, duramente, la lucha anti-drogas en Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú. Como se sabe, estos países son los principales productores de la hoja de coca; materia prima indispensable para la producción de la peligrosa Pasta Básica de Cocaína (PBC).

En los últimos años, es cierto, el cultivo de la "hoja verde" ha crecido de manera alarmante (también el de la "lindísima amapola", base del opio y la heroína). No se puede soslayar, sin embargo, la razón: la creciente demanda de estupefacientes ilegales en países del primer mundo como... ¡Estados Unidos!
No le cabe, pues, al gobierno norteamericano el papel de "acusador" en este lamentable caso.

No sería adecuado, tampoco, que los países productores intentaran justificar su lentitud, y falta de decisión, en esta guerra sin cuartel, con el trillado argumento de la falta de apoyo económico.

CUMBRE PARA LA VIDA

La propuesta de los presidentes Gonzalo Sánchez de Lozada (Bolivia); Ernesto Samper Pisano (Colombia); Juan Carlos Wasmosy (Paraguay) y Alberto Fujimori (Perú) de una nueva "Cumbre Americana Antinarcóticos" resulta, sin duda, oportuna y necesaria.

Los mandatarios de estos países instaron, en este sentido, al gobierno de Clinton "para recuperar el espíritu de cooperación que inspiró las reuniones de 1990 en Cartagena de Indias, Colombia; de 1992 en San Antonio, Estados Unidos y de la Cumbre de Miami, en 1994". En el documento divulgado por la Cancillería dejaron en claro, además que ya en 1988, la Convención de Viena, estableció que la lucha contra el narcotráfico "es una responsabilidad compartida".

DESTRUCCION MORAL

El crecimiento constante de la producción y consumo de drogas es un claro indicador de que, en este campo, no hay victorias para celebrar.

El conocido conservacionista Augusto Dammert León recordó que, en nuestro país, en diciembre de 1988 se realizó una "Conferencia Internacional sobre Impacto Ambiental del Tráfico Ilícito de Drogas". "La reunión -explica- fue organizada por el Ministerio del Interior. En el Casino de la Policía en San Isidro, se dieron cita representantes de la agencia norteamericana de lucha contra las drogas (DEA); funcionarios de instituciones públicas y privadas de Bolivia, Colombia y nuestro país. Allí se divulgaron una serie de investigaciones y se dejó en claro la posición sobre este tema. Lamentablemente, es cierto, el avance de en estos aspectos ha sido sumamente lento".

El doctor Dammert indica: "el Santo Padre ha calificado como infame el comercio de la droga, y responsable de la inmundicia y corrupción en el mundo". El referido especialista indicó que en la reunión de 1988, la Federación de Conservación de la Naturaleza expuso por ello que el narcotráfico era un crimen contra la humanidad, que contamina y destruye el ambiente natural. "Es por ello imperativo aunar voluntades y trabajar transparentemente al servicio de la persona humana, de las mujeres y hombres de América, del Perú, para acabar con el sufrimiento y la afrenta del narcotráfico y, así reconciliar a la humanidad con la Creación", concluyó.

AMARGO FRACASO

En recientes declaraciones a nuestro diario, el analista Iván De Rementería afirmó que la dura posición asumida en el informe de los Estados Unidos, que pudo ponernos en una "lista negra" y bloquear cooperación financiera, es "un reflejo del fracaso de la política de drogas norteamericana. Es necesaria replantearla y crear una nueva agenda". El especialista indicó, también que los países consumidores y productores deben establecer "nuevas reglas de juego en lo que se refiere a políticas agrarias". Precisó que habría que hablar de tres puntos específicos: política agrícola, impacto ambiental y política de drogas.

No debemos olvidar que los agricultores, a los que no se les puede calificar de "narcos", optan por cultivar la hoja simplemente porque no encuentran mejor oferta para otras cosechas, tantos a nivel nacional y menos a nivel internacional. Un decidido apoyo a la agricultura, a la revalorización de cultivos nativos es, pues, fundamental paso para reducir el ámbito de cultivo de la hoja, utilizada desde tiempos inmemoriales con otros fines.

CATASTROFE AMBIENTAL

No vamos a referirnos aquí a la conocida desgracia que acarrea el consumo de drogas, en especial de "pasta" y "cocaína", lamentablemente tan difundido entre nuestra juventud. La enfermedad, la degradación moral, la decadencia son dolorosos asuntos ampliamente conocidos y que afecta a millones de familias tanto peruanas, como del mundo.

Un aspecto poco difundido es el de degradación ambiental vinculada al narcotráfico. El propio presidente Fujimori se refirió a estos aspectos, el 5 de junio de 1991, cuando conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente en pleno corazón del Alto Huallaga.

El presidente refirió, entonces, que los cultivos de la Coca se habían extendido: de 45 mil hectáreas en 1980 a... ¡210 mil! En 1990. Recalcó el ingeniero: "Destrucción incalculable de suelos y bosques... que obviamente no se limita a estas frías cifras. Esta deforestación además del proceso gradual de desertización supone pérdida del suelo y afloramiento del subsuelo, de la llamada roca madre, cuya reconversión en tierra madre apta para la agricultura puede demorar hasta 200 años. Hay que imaginarse cuántas generaciones se perjudicarían si esto se convierte en práctica generalizada en el Perú y en el planeta"

En ese marco Fujimori recalcó: "buena parte de los bosques que, actualmente, se queman en el Perú terminan orientados al cultivo de la coca, insumo principal de la cocaína", señaló que los principales mercados para la droga eran, como los son, los países del primer mundo.

TESTIMONIO DE MUJERES

Cuando se viaja por nuestra selva, por las zonas de producción de la pasta se recogen dramáticos testimonios de las mujeres. Son estas mujeres rurales, campesinas e indígenas, las que están revelando al mundo cómo el tráfico ilegal de drogas destruye el ambiente y afecta la salud de las poblaciones.

Los ríos de las zonas cocaleras sufren creciente contaminación por los peligrosos químicos utilizados en la producción de pasta. En ocasiones se puede ver flotando en los ríos cientos de kilos de papel higiénico utilizado como filtrante en el proceso de la pasta. La flora ribereña y la fauna acuática sufren creciente degradación. Por su contacto directo y cotidiano con los recursos naturales, son las mujeres las que se ven más amenazadas. El abastecimiento de agua para la familia, por ejemplo, es un asunto en el que las mujeres y sus hijas e hijos cumplen un papel principal. Esta es una de las arduas tareas que se les ha impuesto. En las zonas cocaleras esta actividad puede resultar peligrosa...

Recoger agua del río, bañarse y hasta lavar la ropa pueden derivar en complicaciones de índole diversa tales como envenenamientos y lesiones a la piel. Este cuadro es usual, desde hace algunos años, en las zonas donde operan los delincuentes de la droga. Las mujeres indican que, inclusive, hay días en que hasta los pescados toman un sabor particular por los venenos que carga el río, causando dolores estomacales e intoxicación. Cada vez, además, hay menos peces para alimentarse, menos variedad de aves silvestres, los suelos se empobrecen, etc...

MORTAL QUIMICA

En su discurso del Huallaga, el presidente Fujimori hizo hincapié en la catástrofe ambiental que significa la producción de la diabólica pasta.

"...el proceso químico -indicó- que se lleva acabo para convertir la hoja en pasta básica utiliza millones de litros de kerosene, ácido sulfúrico, acetona, tolueno y carburo, así como miles de toneladas de cal viva y papel filtrante cuyos desechos, altamente tóxicos, quedan en la tierra y en los ríos contaminando el hábitat de la flora tropical y de la fauna".

"Paradójicamente -manifestaba- algunos de quienes combaten esta lacra, han querido utilizar algún tipo de agentes biológicos y químicos con el objeto de erradicar los cultivos de coca. Esta práctica es irracional, pues no sólo arrasa con las plantas, sino que además inutiliza el terreno para fines agrícolas o de reforestación... somos enteramente contrarios al uso del "spike", agentes bioquímicos o defoliantes biológicos, como los hongos, para erradicar los cultivos de coca".

Narcotráfico. Comercio ilegal que deja tras de sí tan sólo muerte, degradación y corrupción.

Compleja lacra que requiere una acción decidida, y conjunta para poder extirparla, definitivamente, de la historia y el futuro de nuestros pueblos...