¡
Ah,
el "fin de año" y una mochila! ¿Quién
no sueña estos días con huir de la ciudad? Por estas
fechas la lealtad es con todos los caminos, con las playas, con
las montañas, con los más recónditos parajes.
La única meta es pasar los días de fiesta entre amistades,
con las estrellas como techo, al compás de la música
de los grillos, lejos, muy lejos de los humos, el caos y el muladar
urbano. "Me voy de camping...", es la frase más
oída y repetida en días como éstos, cuando
nuestros calendarios están flacos, flaquitos, y ya no quedan
hojitas por arrancarle. De "campamento", pues, nos vamos...
Por estas fechas la idea del "campamento" aletea como
un angel sobre las cabezas. La palabra es una campanada que resuena
en cada esquina. Viendo que la última noche del año
toca ya a la puerta, un muchacho lanza la pregunta: -Y...¿si
nos vamos de "camping"? Dejar atrás la contaminada
y caótica ciudad. Aire puro y naturaleza. Abatir la altivez
de una montaña y desde su cumbre comprender la visión
del cóndor. Buscar un rincón silencioso en un bosque.
Descubrir una playa escondida. La alternativa del "campamento"
se convierte en propuesta concreta y elección de un grueso
sector de la población urbana, para recibir el Año
Nuevo. Después de todo "tonos" y "bailoteos"
sobrarán a lo largo de los próximos 365 días,
o...¿no?
EL "GRAN ESCAPE"
Miles de personas abandonan ahora, en este preciso instante,
las siempre agobiantes ciudades, sus humos, ruidos y basuras.
Se trasladan a otras más pequeñas, más tranquilas
o "menos peores". Cualquier lugar resulta adecuado para
la tradicional y masiva "fuga" anual. En este "gran
escape" mucha gente apostará por el "campamento".
Se echarán una mochila al hombro y, calzando cómodos
zapatos, irán a la "conquista" de los más
bellos parajes que ofrece nuestra tierra, en busca de solaz. Pero
"huir" de "camping" no es sólo una
evasión de la monotonía que imponen las ciudades.
Es en el fondo una necesidad, reconocida o no, de estrechar lazos
con la naturaleza, sus aromas y colores, con la vitalidad que
da el sol, el aire puro y el espacio abierto. Una profunda necesidad,
pues, de lo que llamamos "aire libre".
Lamentablemente para la flora y fauna, no pocos arrastrarán
hasta allá sus "vicios citadinos". Basuras, botellas
rotas, estruendosos ritmos brotando de los infaltables equipos
portátiles de música. ¡Vaya descanso! Esas
son las "caras feas del camping" y que degradan profundamente
las áreas más concurridas, particularmente las playas
y zonas naturales cercanas a las grandes ciudades.
EL ARTE DE NO DEJAR HUELLA
"Que no quede huella, que no, que no..." Tal podría
ser el himno del buen "campista". Hay que aprender a
respetar el entorno, su flora y fauna. Poco se recapacita sobre
cuánto daño pueden hacer nuestras "visitas".
Para muestra unos "botones": un papel higiénico,
un boleto de micro o un periódico tardará unos...¡tres
meses en descomponerse! Es decir que, durante ese tiempo, será
basura acumulada en los lugares por donde pasamos. Mucho más
tiempo permanecerán nuestras "cochinadas" si
la zona es más bien seca.
Un simple y pequeño palito de fósforos puede demorar
en "desintegrarse"...¡seis meses! ¿Un "chicle"?:
cinco años. Un encendedor plástico...¡400
años o más! Una botella de vidrio...¡cuatro
mil años! Así lo refiere el folleto "Cómo
ser "pata pro-playa" y campista inteligente", distribuído
por el Comando Ecológico y RENACE-Perú. Sabiendo
ésto es fácil la debacle que pueden desencadenar
nuestros "campings". Imaginemos, por ejemplo, que año
tras año se botan latas, botellas, bolsas plásticas
en las mismas áreas. De allí a que el lugar se convierta
en un basural hay sólo un paso. Es necesario pues..."no
dejar huella".
Si prende una fogata...¡apáguela! Sature de agua
las brasas y remuévalas varias veces, antes de partir.
Si no lo hace así el fuego podría irse hacia abajo,
con tan mala suerte como para encender una leñosa raíz
enterrada, y desatar tremendo incendio. En una playa, una fogata
mal apagada podría herir a alguién.
¡Jamás! corte un árbol ni pisotee la vegetación.
Si requiere combustible utilice ramas secas. No arranque las plantas.
No espante ni moleste a la fauna silvestre. Apague la radio y
goce de los sonidos del "aire libre". No entierre basura,
eso es contaminar, además otra persona la encontrará.
Lleve su bolsita y salga de allí con su basurita. ¡Por
favor!
BELLEZA INIGUALABLE
Salir de "camping" además de divertir y descansar
ofrece la posibilidad concreta de experimentar el mundo natural,
de observar y explorar la flora y fauna, es gozar de un límpido
y estrellado cielo, el murmullo de las aguas y los colores del
amanecer. Hagamos de esa esperada salida de Año Nuevo un
verdadero reposo espiritual y mental. Un universo extraño,
caprichoso, inigualable nos espera. Abramos los ojos y la mente
para "descubrir" la infinita belleza de ese mundo. Un
grano de arena.
Una hoja. La altura de un árbol. El color de las orquídeas.
Las largas espinas de un cactus. Las formas esculpidas por el
agua. Una alga varada en la playa. El vuelo de un guacamayo. Una
tropilla de tarucas pastando en las alturas andinas. En todos
sus rincones nuestro país ofrece espectáculos naturales
irrepetibles, inclusive en áreas cercanas a las ciudades.
Como lo escribiera el célebre poeta francés Alphonse
de Lamartine (1790-1869): "En todos sus sueños más
bellos, el hombre no ha sabido jamás inventar nada que
sea más bello que la naturaleza". Recibir el Año
Nuevo en medio de esa belleza es la posibilidad que nos da el
"camping". ¿Quién puede pedir más?...
JAMAS DE LOS "JAMASES"
- ¡NO! ACAMPAR DEBAJO DE ALTOS ARBOLES: El viento podría
llevar a que pesadas ramas caigan "justito" sobre....¡nuestra
carpa! Si estamos en zonas boscosas explorar bien el árbol,
escoger el que presenta menos ramas secas o débiles.
- ¡CUIDADO CON LAS GUARIDAS!: No pocos han sufrido el susto
de acampar en zonas de guarida de animales peligrosos o nidos
de culebras, etc... Hay que prestar mucha atención.
- EN ZONAS DE RELAMPAGOS ALEJARSE DE LOS ARBOLES: Los más
altos atraen esa electricidad poniendo en riesgo nuestra integridad.
- ¡NO! ACAMPAR EN CAUCES SECOS DE RIOS, NI EN LAS TIERRAS
MAS
BAJAS DE LOS VALLES: Una lluvia repentina puede desatarse con
el peligro de inundar y arrastrar nuestra carpa.
- NADA DE ACAMPAR CERCA A UN ABISMO NI BAJO UNA CUESTA EMPINADA:
El calor del sol de la mañana interactuando con la humedad
de la noche anterior puede aflojar piedras, rocas y...¡ZAS!
- EN MESES DE VERANO ALEJESE DE PASTIZALES: Los fuertes rayos
solares o las chispas de nuestras fogatas pueden desatar voraces
incendios, al encender el pasto seco.
- NO ENCENDER FUEGO BAJO LA VEGETACION: Puede prenderse.
LA SEÑORA MOCHILA
Nuestros diccionarios la definen brevemente como: "Especie
de bolsa grande que se lleva a la espalda y se sujeta a los hombros
por medio de correas"...¡Pálida explicación
para referirse a un objeto maravilloso que permite -literalmente-
cargar el mundo y todos sus caminos en la espalda! ¿Verdad?
Si hemos visto una "en acción", es fácil
comprender que no es exagerado decir que, de alguna manera, la
mochila es la versión más sofisticada y perfecta
del "sombrero de un mago". En momentos de urgencia basta
"sumergirse" en sus profundidades para encontrar lo
que necesitamos. Y es que como por arte de magia en ella cabe
todo: los utensilios necesarios para cocinar y comer, ropa limpia,
herramientas, la bolsa de dormir, implementos para el aseo, un
botiquín, y hasta...¡una pequeña carpa!
AQUI UNOS DATOS: Las versiones más modernas de este invento
están formadas por dos partes claramente definidas: la
bolsa en sí y el marco. Se recomienda las de marco de aluminio
ligero y cuya forma no sea recta, sino que siga el contorno de
la espalda. Los tirantes para los hombros deben ser mullidos,
bien acolchados. Debe contar además con un cinturón
que permita ajustar y apoyar la mochila sobre la cadera. Este
aditamento, en particular, es sumamente importante pues la hace
más confortable, al distribuir el peso también hacia
las piernas, se facilita así el andar aun en caminos empinados.
La mejor mochila es aquella de materiales ligeros, sintéticos
e impermeables. Mientras menos pese y más espacio interior
tenga...¡mejor! Los bolsillos y compartimentos múltiples
son fundamentales, al facilitar que ciertos artículos,
como mapas, brújulas, etc... estén siempre al alcance
de la mano.