Este
lunes 31 de mayo, se celebra en nuestro país "El Día
del NO Fumador". Buena ocasión para que quienes tienen
tan peligroso vicio lo dejen de lado, al menos por un día,
y para que los más pequeños tomen conciencia de
su peligro y aprendan a combatir a este terrible enemigo cilíndrico.
Es ampliamente conocido que el cigarrillo causa
diversas enfermedades y así como afecta a nuestro cuerpo,
afecta al planeta.
Poco se piensa, por ejemplo, que al encender un
cigarrillo se produce monóxido de carbono, ese mismo venenoso
gas que sale de los escapes de los automóviles sin catalizador
y que es responsable de la contaminación del aire urbano.
Un estudio del norteamericano Centro de la Conservación
Marina indica que las playas del mundo han sido transformadas
en gigantescos ceniceros. Así es, según revelan...
¡diecisiete por ciento! de la basura acumulada en las playas
corresponde a colillas de cigarrillos.
Diversos pesticidas sintéticos se utilizan
en el cultivo del tabaco, se sabe que las propias compañías
tabacaleras recomiendan a los cultivadores aplicarlos hasta diez
veces en las primeras semanas de siembra. Basura, contaminación
de aire y suelos son algunos de los problemas que se desprenden
de un cigarrillo...
La muerte le puso la mano sobre la garganta y se lo llevó.
No importaron sus intentos por aferrarse a los recuerdos de su
infancia, por recuperar su risa y sus sueños. Tampoco importó
que logrará volver al instante cuando descubrió
que los mangos eran más jugosos si se saboreaban sobre
un árbol, mirando el sol reventarse sobre las infinitas
arenas de Ica.
De nada sirvió que le dijera que no debía
dejarse vencer, tampoco que los médicos afilaran sus cuchillos
para herir la mano de la muerte que tenía sobre la garganta.
El humo azul que inhalaba desde joven, ese único acto de
rebeldía que lo hacía parecerse más a James
Dean, le había ido carcomiendo la boca, la garganta, la
base de la cabeza, hasta dejarlo sin voz y sin vida. Un caso más
de cáncer para la Ciencia...
¿Fue por fumar? Probablemente, después
de todo mi padre se inhalaba el humo de hasta tres paquetes de
cigarrillos por día. Para nadie es noticia que tan peligroso
vicio causa una serie de enfermedades que van desde diversos tipos
de cáncer, hasta males respiratorios y del corazón.
Ahora bien, si usted es un suicida en potencia o poco le importa
su propia salud y la de su familia quizá, con la "Ecología"
en boga, le interese saber cómo afecta su vicio al entorno.
El cultivo del tabaco produce serios daños
ambientales. Se sabe que el tabaco se cultiva en más de
cien países del Tercer Mundo, en países con altos
índices de desnutrición.
En un planeta como el nuestro, donde la escasez
y pérdida de suelo cultivable y de agua es una dura realidad
resulta imperdonable el uso excesivo de tierras en una actividad
que genera ganancias económicas para pocos y enfermedad
y muerte a muchos. Y hay más...
En documento sobre el tabaquismo de la Red Nacional
de Acción Ecologista (Renace-Perú), se compara el
desgaste de nutrientes básicos que sufre el suelo agrícola
para producir una tonelada por hectárea de tabaco y una
de nutritivo maíz. Según la cifra de Renace, con
el tabaco el suelo pierde aproximadamente 24 kg de nitrógeno
por hectárea; 14 kg de fósforo y 46 kg de potasio.
Mientras que el nutritivo maíz sólo
requerirá aproximadamente 9 kg de nitrógeno, 2 kg
de fósforo y poco más de 6 kg de potasio para desarrollarse.
El tabaco, pues, diezma el suelo como diezma nuestra salud. Pero
sigamos...
Luego que las hojas de tabaco son cosechadas hay
un proceso de "secado". Según indica el recordado
ecologista venezolano Arturo Eichler, en la mayoría de
casos el secado requiere de un calor artificial que procede de
la quema de leña (que además, según los "expertos
fumadores", da mejor "aroma").
No debemos olvidar que también se requiere
madera para obtener la pulpa con que se fabrica el papel y el
cartón con que se envuelven los cigarrillos.
La tala de árboles para estos fines podría
ser responsable de la pérdida de hasta... ¡cinco
millones de hectáreas de bosques anualmente!...