Diario El Comercio Lima -Perú
13-02-1993

Martha Meier MQ.

 
Fauna Peruana
Los "anteojos" del hermoso oso
 
Hace pocos días el rector de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cuzco, doctor Mauro Concha, denunció la matanza de osos en Apurímac, basándose en los informes de la licenciada Carmen Samanez Paz, sobre la venta de pieles de "ositos de anteojos" en las ferias dominicales de Abancay. Osos en... ¿Apurímac? No faltará quien haga tal pregunta ya que, por regla general, se nos enseña que los osos están en el polo norte o en cualquier otra parte del globo pero... ¿en el Perú?

La Luna derramaba su luz sobre el bosque azul. Una sinfonía de insectos acompañaba las tenebrosas historias de espíritus, narradas junto al fuego. El chillido de las aves nocturnas aceleraba el ritmo de los corazones. Ni la húmeda fragancia de la chacra, ni el aroma de la tierra andina lograban disimular el miedo que, leve e insinuante como una tela de araña, lo había envuelto todo.

De pronto, una sombra más oscura que la oscura noche atravesó las miradas para desvanecerse tan enigmáticamente como había aparecido. El canto del gallo y la primera claridad confirmaron que no había sido una pesadilla: sobre la tierra mojada, profundas huellas evidenciaban cinco dedos de largas garras y graficaban la visión nocturna.

Una pequeña lugareña se acercó atraída por el barullo, luego de examinar con sus ojos inmensos el motivo del desconcierto, encogió sus hombros, regaló una sonrisa tierna como el maíz y se marchó musitando "ucumari", "ucumari", "ucumari", que es como se llama en muchos lugares de nuestros Andes al "oso de anteojos"...

Según explica Javier Tenorio, presidente ejecutivo de "Etnoandes", "ucumari" vendría de la unión de las palabras "uku" (que significa: interior, profundo, alma) y "mari", que por la alternancia de la "m" por la "w" sería "wari"; es decir: autóctono, primitivo. Según explica Tenorio, las investigaciones de la Dra. Clide Valladolid indican que, en Ayacucho, "ucumari" ha dejado de significar "oso", para ser, simplemente, "un ser fabuloso".

Y es que, en verdad, el "ucumari" Tremarctos ornatus es fabulosa criatura...

Se trata del único oso de América del Sur y el único, también, del hemisferio sur (como se recuerda en Africa no existen osos). Además, es el menos conocido del planeta.

La Dra. Betzabé Guevara, especialista de Renace-Perú, explica que inclusive en nuestro país poco se sabe de él. Refiere que los estudios más detallados pertenecen a B. Peyton, especialista norteamericano que realizó investigaciones en los bosques de Machu-Picchu, a principios de los ochenta.

Es uno de los osos de régimen más vegetariano que se conoce. Peyton refiere que su consumo de carne representa, apenas, el 3,3% de su dieta. Nuestro vegetariano y simpático oso es muy ágil para trepar los altos árboles en busca de sus "manjares". Una vez encaramado en las altas copas arroja ramas y frutos, luego baja para disfrutar de su "banquete". Así, esta especie juega un papel fundamental en la dispersión de las semillas, colaborando con la regeneración del bosque, imperio de hojas que los hombres se empecinan en desaparecer.

¿Y qué hay de sus "anteojos"? No es que nuestro amigo sea miope sino que tiene una franja de pelaje claro que rodea sus ojos y hocico y que, a veces, asemeja graciosos anteojos. Tiene, además, una especie de "corbata" del mismo color que se extiende sobre su pecho.

Tan "elegante" oso es el único que sabe entrelazar hojas, palitos y ramas para construir una especie de "nido" en lo alto de los árboles. Allí duerme feliz... si es que una gran máquina maderera no lo arranca de su sueño y derriba su "casa". En ese peculiar nido es donde "mamá osa" da a luz a los ositos, indefensas criaturas cuyas pieles se venden en las ferias dominicales de Abancay.