Diario El Comercio Lima -Perú
21-07-1990

 
La vida en un edificio de cinco pisos
 

Resulta paradójico -por no decir deprimente- lo mucho que sabemos del elefante africano, del rudo rinoceronte y la larga jirafa (fauna toda de parajes lejanos) y lo poco que nos preocupamos por conocer algo sobre las hermosas y valiosas especies que habitan en nuestro territorio. La vida en nuestra amazonía es variadísima, muy rica, y para comprenderla mejor quizá sea bueno decir que si el bosque tropical fuera un edificio tendría... ¡cinco pisos!

Existe en nuestro continente una verde vastedad conocida como Amazonía. Una inmensa depresión geográfica rodeada de cadenas montañosas, cubierta por bosques fascinantes por donde cruza gigantesco, ancho, un río: el Amazonas. Ocho son los países privilegiados con porciones de este espectacular territorio: Perú, Colombia, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Guayana y Surinam.

Se trata de un lugar mágico plagado de parajes hermosos, formas, colores, y aromas que cautivan los sentidos. La vegetación es típica de un bosque tropical húmedo: voluptuosa y muy heterogénea, y se calcula en cuarenta mil el número de especies de plantas que allí crecen. Se sabe también que, en una sola hectárea, se pueden encontrar diez veces más especies de árboles que en una extensión similar de bosque de otras latitudes. Y eso no es todo.

Los científicos sospechan que al menos un tercio de todas las variedades de animales que existen sobre el planeta Tierra viven en este complejo y frágil ecosistema. Por citar un ejemplo, hablemos de Pacaya-Samiria en esta Reserva Nacional, de algo m s de dos millones de hectáreas, encuentran refugio 132 especies de mamíferos, destacándose la presencia de trece primates, más de trescientas especies de aves, reptíles y gran cantidad de fauna acuática, incluyendo dos especies únicas en el mundo el Paiche y la caharapa.

La especial gama de asociaciones vegetales de los bosques tropicales y particularmente la complejidad que éstas presentan en la región amazónica, debido a las características del terreno (en su mayoría llanuras inundables) es un factor que permite el desarrollo de variadísima fauna.

Alrededor de las cochas, en los inaccesibles aguajales, en las orillas de los ríos donde crecen gramíneas, en los bosques de colinas, los parajes inundables y las zonas abiertas, que constituyen habitats claramente diferenciados y complejos, es donde se desarrolla la fascinante y variada vida de la selva. Esta vida que se agrupa según su adaptación a los estratos del bosque.

Del suelo al cielo

Las diversas alturas que alcanzan los árboles del bosque tropical húmedo son un factor determinante para la distribución de la vida, y resulta en una zonificación vertical (y natural) que tiene gran importancia ecológica.

Así desde el suelo hasta el cielo, hasta la copa de árboles que sobrepasan los setenta metros, se distinguen claramente cinco estratos. La selva, pues, termina siendo una suerte de edificio de cinco pisos y visualizarla así nos permitirá comprender m s fácilmente a los inquilinos que habitan tan peculiar y verde espacio.

Estos cinco "pisos" son: el estrato del humus del suelo, el estrato de hierbas y arbustos (hasta una altura no mayor de tres metros), el estrato de los troncos (inferior y medio, de los tres a los veinte metros y de los veinte a los treinticinco metros respectivamente), y finalmente la "azotea" del bosque: el estrato superior, o el de la copa de los árboles.

Cada uno de estos niveles alberga una variedad insospechada de vida, una biodiversidad que depende de cada una de las hojas, de las ramas, de las hierbas y flores de este frágil ecosistema que es la selva. Quizá aprendamos a respetar nuestra amazonía cuando nos demos cuentaque hasta la planta más pequeña es hogar de algún diminuto ser viviente.