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1010101010101001011Por:
Martha Meier Miró-Quesada
En el Perú nadie sabe para quine trabaja y eso
lo capitalizan a fondo tanto las transnacionales mineras como
las empresas depredadoras locales.
Nuestras criollas autoridades, de las más variopintas
"camadas" políticas, viven autoconvenciéndose
que cumplen un valioso servicio a la patria cuando allanan el
camino para que nuestras riquezas sean saqueadas por unos pocos.
El caso de la Minera Manhattan-Sechura, que insiste en operar
en el hermoso y productivo rincón frutícola de
Tambo Grande, en Piura, es un típico y patético
caso que refleja la miopía de autoridades, empresarios
y medios de comunicación, y la falta de dignidad de la
clase dirigente que desde tiempos coloniales ha malguiado al
Perú
Pese a la oposición de los vecinos y agricultores de
la zona, pese a que el pueblo sigue haciendo oír su voz
de protesta, pese a que el Frente de Defensa de Tambo Grande
ya tiene un mártir: el ingeniero Godofredo García
Baca (asesinado en días recientes), Manhattan-Sechura
insiste en hacerse del oro, cobre y zinc detectado en las más
de 90.000 hectáreas que tienen bajo concesión,
en Tambo Grande y que se extiende hacia el norte del valle de
San Lorenzo y hacia el sur en las comunidades de Locuto y Távara.
Es decir parajes de vital importancia y enorme potencial para
la agricultura norteña.
Roberto Obradovich Rivera, gerente de la compañía en reciente
entrevista concedida a la revista Agronoticias (Nº 254) sostiene
alegremente: "...para la construcción del tajo abierto...será
necesario reubicar parcialmente al pueblo de Tambo Grande (1,600
casas y 8,000 personas)..."
"Dependiendo del diseño final de la mina y de la parte
poblacional a ser reubicada, el impacto sobre las tierras de
cultivo será pequeño, y restringido al área cercana al pueblo
de Tambo Grande...aproximadamente 500 hectáreas"
Frases así permiten vislumbrar que digan lo que digan los representantes
de la minera su proyecto es inviable desde un punto de vista
ecológico, social, cultural y de respeto a los derechos humanos
más elementales. Así lo entienden en la zona.
El pasado Marzo, por ello, un gran grupo de pobladores al no
encontrar eco para hacer pública su preocupación por la degradación
que los amenaza, y a falta de mecanismos que obliguen a las
autoridades a tomar en cuenta las posiciones comunales, arremetieron
contra el campamento de la compañía llegando al extremo lamentable
de incendiarlo.
Sólo por esta actitud de fuerza calificada de "vandálica"
y "violenta" por los mismos medios que no supieron
atender a tiempo el clamor popular es que el problema TamboGrande/Manhattan-Sechura
salió a la luz, y ha cobrado nueva vigencia a raíz del extraño
asesinato del ingeniero García Baca.
Yo me pregunto...¿no es calificable más bien de "vandálico"
y "violento" que una minera pretenda "reubicar"
a la población al más nauseabundo estilo nazi de la GESTAPO?
Los desplazados por la violencia terrorista han dado paso al
nuevo género de desplazados por la violencia de la globalización
económica, del terrorismo mercantilista y expoliador, que amenaza,
arrasa, contamina, gana y luego como un virus va en busca de
un cuerpo nuevo al que invadir y enfermar.
En Tambo Grande los agricultores son ya casi parias es su propia
tierra, por negociaciones limeñas se verán pronto forzados a
dejar sus chacras y actividad tradicional para ser la mano de
obra barata requerida por la minera. ¿Hasta cuándo?
¿Y nuestras autoridades? Bien gracias, al servicio de cualquiera
menos del pueblo. A los pocos días de los lamentables sucesos
de Marzo, en diversos diarios apareció un comunicado del Ministerio
de Energía y Minas respaldando a la minera. ¿Quién lo pagó?
Como si esto no fuera suficiente, confundidos funcionarios de
ese ministerio brindan respaldo abierto a la inmunda campaña
de difamación internacional montada por la Manhattan a través
de su página web.
Allí entre otras falacias se lee: "Manhattan Minerals Corp.
anunció hoy (28 de Marzo) que un grupo políticamente motivado
ansioso de alterar las actividades del gobierno y las industriales
a lo largo del Perú en el período pre-electoral, vandalizaron
ayer las instalaciones del proyecto Manhattan cerca al pueblo
de Tambogrande. Las acciones del grupo no son representativas
de la mayoría de los pobladores, que han apoyado fuertemente
los esfuerzos de Manhattan por llevar a la zona un desarrollo
económico compatible con el ambiente... El gobierno del Perú
expresa su contínuo fuerte apoyo al trabajo de Manhattan en
Tambogrande...Importantes representantes del Ministerio de Energía
y Minas en Lima están disponibles para comentarios...".
Pero...¿por qué la insistencia de Manhattan en Tambogrande?
En la misma página web, diseñada básicamente para informar a
sus inversionistas encontramos algunas pistas: "...el costo
de descubrir una onza de oro por hectárea en Perú es de $0.17,
comparado con... $2.08 en Ecuador y $2.34 en Chile".
"La compañía ha sido favorecida con una opción para ganar
un 51% de interés en las Consesiones de Cedimin S.A., una subsidiaria
de Minas Buenaventura S.A."
"A diferencia de muchas minas sudamericanas localizadas
en sitios remotos y a gran altitud, la región de Tambogrande
se ubica en una planicie costera, a pocos cientos de metros
sobre el nivel del mar. Está a 110 kilómetros de Paita, un puerto
enteramente operativo con capacidad para embarcaciones de hasta
40,000 toneladas. El área está bien provista de caminos que
se unen a la carretera Panamericana y la región ya posee infraestructura
de energía eléctrica".
Poca inversión, grandes ganancias a corto plazo.
Eso es a lo que aspira Manhattan, y eso es lo que favorecen
nuestros gobernantes. No importa que de por medio esté la población
ni la desaparición de uno de los rincones frutícolas más importantes
del Perú, cuya verdadera riqueza no está en los minerales que
raptará Manhattan y que se agotarán al cabo de unos pocos años
dejando una tierra herida, estéril y una población desarticulada.
No, la verdadera riqueza de Tambo Grande está justamente en
eso que cada vez es más escaso en nuestro país: la fertilidad,
la capacidad del suelo de sostener y producir distintos cultivos,
para el caso: mangos y limones de calidad excepcional.
Conociendo el apoyo decidido del respectivo Ministro de la transición
a este gran proyecto de "arrollo" (y no de desarrollo),
Manhattan seguramente cree que acabará saliéndose con la suya.
Pero ocurre que no esperaban que un grupo de periodistas y ambientalistas
conscientes del verdadero interés nacional tomara la posta del
ingeniero Godofredo García Baca.
Nota de redacción: Otra versión de este artículo fue publicada
por Liberación, dirigido por César Hildebrandt, que es el único
diario que no se ha parcializado a favor de la mina.
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